http://www.elpais.com/articulo/internacional/Querida/Europa/elpepiint/20080713elpepiint_1/Tes
REPORTAJE: Italia no es para los gitanos
"Querida Europa..."
La niña rumana Rebecca Covaciu resiste a una vida de persecución y miseria. Un viaje "de tristeza" desde Arad a Milán, Ávila, Nápoles y ahora PotenzaMIGUEL MORA - Potenza - 13/07/2008
A sus 12 años, Rebecca Covaciu -ojos grandes, dientes blancos, sonrisa espléndida- ha vivido y visto tantas cosas, que podría escribir, si escribiera, un buen libro de memorias. Rebecca es rumana de etnia romaní, y ha pasado la mitad de su vida en la calle. Ha dormido en una furgoneta, una chabola, al raso. Algunos días ha mendigado con sus padres por España e Italia. Otros, ha visto destruir su barraca, ha sido agredida por la policía italiana, ha oído bajo una manta cómo su padre era apaleado por defenderla, ha visto morir a niños por no tener medicinas, ha conocido el miedo de los gitanos que huyeron de Ponticelli (Nápoles) cuando su campamento fue incendiado. Pero Rebecca ha resistido. Y ha conmocionado a Italia con su historia en primera persona. Una carta en la que resume su sueño: ir al colegio y que sus padres tengan trabajo.
Con su sencilla carta, titulada "Querida Europa", y una serie de dibujos, Los ratones y las estrellas, inocentes y precarios, pero tan especiales como ella, ha demostrado su talento. Y es que Rebecca, en vez de deprimirse con esta "vida de tristeza", ha gritado al mundo su historia dickensiana en primera persona, convirtiéndola en un alegato de justicia y esperanza. A sus sueños privados de ir al colegio y de que sus padres tengan trabajo "para no pedir limosna", añade otro más amplio: "que Europa ayude a los niños que viven en la calle".
Ahora, Rebecca está contenta. Desde hace unos días vive, sueña y dibuja en una pequeña casa de campo situada cerca de un pueblo de la Basilicata, una región montañosa y agrícola, 250 kilómetros al sur de Nápoles.
Cae la tarde y la luz de la antigua Lucana romana es un espectáculo. Rebecca y su padre, Stelian, reciben sonrientes en la puerta, su madre Georgina saca un café turco y una tarta, y enseguida la niña trae su carpeta de dibujos y los enseña. Despacio, con orgullo pero sin presumir: "Unos árboles de colores, un ángel, una playa italiana, unos niños bañándose, un príncipe y una princesa, una pareja de novios (italianos también), dos palomas, un jarrón de flores, un collar de Versace, fruta, más fruta...".
Rebecca salió de su pueblo, Siria jud Arad, cerca de Timisoara, hace cinco años; ahora habla rumano, romaní, italiano y un poco de español. "Lo aprendí en Ávila cuando vivimos en España", explica en italiano. "No teníamos casa y dormíamos en la furgoneta. Hice allí tercero de primaria, me acuerdo mucho de la profesora. Me quería mucho, le gustaban mis dibujos".
La niña es la líder de su familia. Y gran parte de su futuro. Aparte de su talento para pintar, reconocido por Unicef en mayo pasado cuando le otorgó en Génova el Premio de Arte e Intercultura Café Shakerato, Rebecca es dulce, educada y juiciosa. Mientras habla a toda pastilla, como un libro abierto, sus padres, Stelian, de 43 años, ex campesino y pastor evangelista, y Georgina, de 37; sus hermanos Samuel (17), Manuel (14) y Abel (9), y la mujer de Samuel, Lazania, embarazadísima a los 16, la miran con una mezcla de sorpresa y reverencia, como si fuera una extraña. En cierto modo lo es.
Los Covaciu llegaron a esta casa de noche. Venían en tren, un largo viaje desde Milán. Unos días antes, varios policías habían molido a palos a Stelian. "Me amenazaron con volver si les denunciaba", recuerda. Lo hizo, y hubo que coger el hatillo.
Ahora, mientras trata de superar el susto y el dolor de los golpes, Stelian, un hombre que cuando habla parece a punto de llorar, se declara "feliz, gracias a Dios y a estos señores italianos tan generosos que nos han dejado su casa".
Se refiere a G. y A., una pareja de mediana edad que reside en Potenza, la lejana capital de provincia. "Conocimos la historia de Rebecca por Internet, y de la noche a la mañana decidimos refugiarlos en esta casa que no usamos", explican. A cambio, una firma en un contrato de alquiler gratuito y por un año. G. y A. prefieren no ser identificados. "No queremos convertirnos en prototipo mediático de la familia italiana solidaria". Pero su altruismo ha devuelto la sonrisa a la prole de Stelian.
La familia llevaba cinco años sin dormir bajo un techo de verdad. "En Siria teníamos casa, pero no teníamos pan", explica Rebecca, "y comíamos de la limosna de los vecinos. Luego, en Milán, mis padres no encontraron trabajo", continúa sin dramatismo, "y también teníamos que pedir. No podíamos ir al colegio porque no teníamos casa. Pero ahora me han dicho que podremos ir".
Para poder acceder a la escuela, los Covaciu necesitan demostrar un domicilio fijo y estar apuntados en el censo municipal. Precisamente ésa es una de las razones que ha invocado el Gobierno italiano para elaborar el polémico censo de la comunidad romaní. De los 140.000 gitanos que viven en el país, la mitad son italianos y casi un tercio son rumanos. Y el 50% son menores de edad. Muchos de ellos están sin escolarizar.
Como otros compatriotas y hermanos de etnia, los Covaciu atravesaron con su furgoneta Hungría y Austria para llegar a Milán cumpliendo el rito del efecto llamada. Tras unos meses probando fortuna, sin éxito, decidieron intentarlo en España. "Un amigo que vivía en Ávila nos dijo que tenía casa, papeles y trabajo, pero llegamos tarde. Metimos a los niños en el colegio, pero no encontramos trabajo. Así que nos fuimos a Torrelavega, estuvimos dos meses. Volvimos a Milán".
Georgina habla italiano, algo de español y un poco de francés. También vivió en Alemania. "Fue en 1990, Samuel nació allí. Estábamos bien, pero a los dos años nos pagaron un subsidio y nos mandaron a Rumania". Aunque se define como "mitad rom y mitad no", lleva 10 dientes con fundas de oro. "¡Sólo cuestan 10 euros cada uno!", se defiende riéndose. "Nos los puso un médico sirio ambulante en Milán, ahora están de moda en Rumania. La única que se niega a ponérselos es Rebecca".
Al principio, en Milán, todo iba más o menos bien, recuerda la niña: "Hicimos una chabola con cartón y plásticos debajo de un puente en el barrio de Giambellino". Era un pequeño asentamiento ilegal donde vivían otras cinco familias de Timisoara. "Para comer, pedíamos en el mercado de los anticuarios. Sólo un par de horas, para que los niños pudieran comer", asegura la madre bajando los ojos. Como se ve en uno de sus dibujos de Rebecca, también ella mendigó algún "día triste"; su hermano Manuel, al que llaman Ioni, tocaba el acordeón.
Hace un año, Roberto Malini, un dirigente de EveryOne, una joven ONG proderechos humanos que atiende a unas 60 familias de etnia gitana en Milán, se cruzó en la vida de los Covaciu. "Vi a un grupo de gente insultando a un niño gitano muy flaco que les miraba aterrorizado mientras sostenía un perro en brazos". Era Abel, el pequeño. "Le acusaban de haber robado el perro y querían lincharle. Tratamos de poner calma, y en esas llegó su madre con los papeles del perro. Lo habían traído desde Rumania".
EveryOne se hizo cargo de las necesidades básicas de los Covaciu cuando éstos empezaban a entender que una parte del país estaba harta de los gitanos. "A nosotros nos da miedo la policía y nosotros le damos miedo a los italianos. Así es la cosa", dice Georgina.
Según el último Eurobarómetro sobre discriminación, los italianos son los europeos que, junto a los checos, se sienten más a disgusto con los gitanos. Un 47% de los encuestados en Italia afirma que no querría un romaní como vecino. La sensación crece en toda Europa, aunque la media de intolerancia en la UE a 27 es de la mitad: un 24%.
El miedo está instalado en mucha gente por lo menos desde hace ocho años. Ya en 2000, antes de las últimas elecciones ganadas por Silvio Berlusconi, la Liga Norte del actual ministro del Interior, Roberto Maroni, lanzó una furibunda campaña contra los romaníes usando los eslóganes oídos tantas veces desde que hacia el año 1400 los gitanos llegaran a Occidente: violan y asesinan a nuestras mujeres, raptan a nuestros niños, roban en las casas, no quieren trabajar ni ir a la escuela.
La letanía no incluía algunos datos que ayudarían a completar la fotografía. La esperanza de vida de los gitanos que viven en Italia es de 35 años. Su índice de mortalidad infantil es 10 veces más alto que el de los niños no gitanos. El último robo de un niño a manos de un gitano fue registrado en Italia en 1899.
"La estrategia del odio fue calando y dio muchos votos a la Liga y a la derecha", recuerda Malini. "Los gitanos pasaron de ser una molestia a convertirse en el centro de la emergencia de seguridad. Ahora, la consigna oficial es salvar a los niños gitanos de los ratones y de la explotación de sus padres. Para conseguir ese objetivo tan loable vale todo: que la policía los acose, aplicar ordenanzas discriminatorias como la de las huellas dactilares, e incluso sustraerle niños a las familias acusándolos de mendicidad o hurto para llevarlos al Tribunal de Menores. Hemos denunciado al Parlamento Europeo varios casos en Nápoles, en Rímini y en Florencia. ¿Quién roba niños a quién?".
Otra opción consiste en arrasar las chabolas ilegales e invitar a los pobladores a volver a su país. El 24 de abril, el gobernador de Lombardía envío la excavadora al barrio milanés de Giambellino con un grupo de antidisturbios. El minicampamento donde vivían los Covaciu quedó hecho escombros en un minuto. "Fue un desalojo brutal", recuerda Malini. "Les obligaron a salir de las chabolas y los pusieron en fila a contemplar la destrucción". Rebecca: "Nos dijeron que no podíamos recoger nuestras cosas porque con el nuevo Gobierno ya no íbamos a poder seguir en Italia". Los Covaciu y cinco familias más lo perdieron todo. "Estuvimos unos días durmiendo en la Casa de Caridad y Roberto nos mandó a Nápoles", añade.
Cuando el tren llegaba al sur, una turba organizada por la Camorra atacaba y quemaba los campamentos de Ponticelli, donde vivían 700 personas. "Dormimos en una escuela, había muchos rumanos", recuerda Rebecca. "Las mujeres contaban que pasaron mucho miedo. Se acercaba gente a las ventanas y nos gritaba: '¡Fuera de aquí, zíngaros, iros a vuestro país!".
Nuevo regreso a Milán. Rebecca sigue dibujando, el Gobierno anuncia las medidas de emergencia rechazadas esta misma semana en el Parlamento Europeo. Además de princesas y playas imaginadas, la niña pinta su vida real. Retratos de la marginación, la diáspora, la mendicidad. EveryOne los presenta al premio de Unicef. Entre 150 candidatos, Rebecca gana con Los ratones y las estrellas. "Primero dibujé a Roberto, me dijo que era una artista. Hice otros más, los puso en su página web y me dieron el premio y esta medalla".
Los medios la convierten por un día en "la pequeña Ana Frank del pueblo gitano". Sus dibujos viajan a la exposición colectiva Psique y cadenas, inaugurada el Día del Holocausto en Nápoles. Y son recibidos como testimonio contra la segregación racial en el Museo de Arte Contemporáneo Hilo de Hawai.
Tras la fama efímera, los Covaciu instalan su nueva tienda de campaña en la zona de San Cristóforo. Una mañana, hace 10 días, llegan dos hombres a la tienda y, sin mediar palabra, empiezan a pegar a Ioni y a Rebecca. El padre intenta defenderlos y también cobra. La ONG decide contarlo a la prensa. Dos coches de policía vuelven al lugar. "Eran los mismos del día anterior, pero esa vez llevaban uniforme", dice Rebecca. "Me metí en la tienda y me tapé con la manta, los policías se llevaron a papá y empezaron a pegarle. Le oía gritar muy fuerte".
"Traumatismo craneal por agresión". Eso dice el parte médico que el pastor evangelista recibió en la casa de socorro. Allí le visitaron otros policías. El mensaje era claro: "Si denuncias, volveremos". Covaciu decide denunciar. Eso supone irse de la ciudad, alejarse, esconderse. Ahí aparece la pareja de Potenza. "Cuando el Estado maltrata así a la gente, lo que consigue es que surja la solidaridad", medita el señor G.
Los Covaciu llegaron de noche a esta preciosa zona de Italia. A sólo dos kilómetros, hay un pueblo tranquilo, un colegio rural y un cura, don Michele. "La historia de los Covaciu prueba que no tenemos una política de integración", explica. "Todo depende del voluntarismo de la gente. Como la Biblia es una historia de emigración, Dios no se asusta".
Rebecca se despide regalando dibujos a todo el mundo.
-¿Qué vas a ser de mayor?
-Quiero cuidar de los niños pobres y ser pintora.
-¿Y tú crees que en Europa hay racismo?
-¿Qué significa racismo?http://www.elpais.com/articulo/Pantallas/carta/Europa/nina/gitana/elpepirtv/20080714elpepirtv_3/Tes
La carta a Europa de la niña gitana
J. L. ARANDA - Madrid - 14/07/2008
La azarosa peregrinación de Rebeca Covaciu, una niña rumana de etnia gitana que sabe lo que es malvivir en España e Italia, fue lo más leído de ayer en ELPAÍS.com. A las 19.00, más de 35.000 lectores se habían conmovido con la carta que esta niña de 12 años había dedicado a su "Querida Europa", una palabra que para ella significa esperanza e igualdad. La pieza fue también la más enviada (154 envíos).
18 luglio 2008
"Querida Europa..."
Questa è da divulgare!!
16 luglio 2008
Liberi tutti!!! (alla faccia della civiltà!!)
Dopo la sentenza sul G8 e soprattuto sui massacri di Bolzaneto, siamo arrivati ormai a livelli patetici (tanto per usare un eufemismo)!!!
Non abbiamo più nessun diritto di chiamarci "paese civile e democratico".
E all'estero lo sanno bene, come dimostra il seguente aticolo del Guardian:
Genoa riots: 15 guilty of G8 brutality will not go to jail
John Hooper in Rome
The Guardian,
Wednesday July 16, 2008
The Guardian,
Wednesday July 16, 2008
The 15 Italian police officers and doctors sentenced to jail for brutally mistreating detainees at a holding camp after the 2001 G8 riots were yesterday celebrating their freedom after it became clear that none of them would actually serve prison terms.
Defendants in Italy do not go to jail for most offences until they have exhausted all the appeals to which they are entitled, normally at least two. And in this case, it emerged, the convictions and sentences alike will be wiped out by a statute of limitations next year.
Late on Monday, judges in Genoa where the summit was held convicted 15 accused and acquitted a further 30. Those found guilty, including the camp commander, Biagio Gugliotta, were given jail sentences ranging from five months to five years. The only real effect of the verdict will be to allow the victims to receive compensation.
The court heard that detainees from Britain, Italy, France, Germany and elsewhere were insulted, kicked, beaten and sprayed with asphyxiating gas in their cells. Some were threatened with rape. Others were forced to shout out chants in praise of Italy's late fascist dictator, Benito Mussolini.
The abuses took place at the camp in Bolzaneto, six miles from Genoa, where more than 250 of those arrested were taken.
Roberto Castelli, Silvio Berlusconi's justice minister at the time of the offences, said the three-year trial had "dismantled the theory" that the violence was organised by the then-new government as a way of putting a stop to rioting by anti-globalisation protesters at the Group of Eight's meetings.
The leader of the right's parliamentary group, Fabrizio Cicchito, said: "There was no systematic repression or torture, but there were mistakes by certain members of the forces of law and order."
But Paolo Ferrero, a Communist minister in the last centre-left government, called the outcome scandalous. He said it was part of an Italian tradition "of not wanting to shed light on events that really happened".
Defendants in Italy do not go to jail for most offences until they have exhausted all the appeals to which they are entitled, normally at least two. And in this case, it emerged, the convictions and sentences alike will be wiped out by a statute of limitations next year.
Late on Monday, judges in Genoa where the summit was held convicted 15 accused and acquitted a further 30. Those found guilty, including the camp commander, Biagio Gugliotta, were given jail sentences ranging from five months to five years. The only real effect of the verdict will be to allow the victims to receive compensation.
The court heard that detainees from Britain, Italy, France, Germany and elsewhere were insulted, kicked, beaten and sprayed with asphyxiating gas in their cells. Some were threatened with rape. Others were forced to shout out chants in praise of Italy's late fascist dictator, Benito Mussolini.
The abuses took place at the camp in Bolzaneto, six miles from Genoa, where more than 250 of those arrested were taken.
Roberto Castelli, Silvio Berlusconi's justice minister at the time of the offences, said the three-year trial had "dismantled the theory" that the violence was organised by the then-new government as a way of putting a stop to rioting by anti-globalisation protesters at the Group of Eight's meetings.
The leader of the right's parliamentary group, Fabrizio Cicchito, said: "There was no systematic repression or torture, but there were mistakes by certain members of the forces of law and order."
But Paolo Ferrero, a Communist minister in the last centre-left government, called the outcome scandalous. He said it was part of an Italian tradition "of not wanting to shed light on events that really happened".
Un'altra opinione sul tema del precedente post
Ingrid Betancourt e a situação das Farc
Pedro Santana Rodríguez*
Tradução: Margaret Chen - Ibase
11/7/2008
A libertação de 15 seqüestrados em poder das Farc – alguns por cerca de 10 anos e a maioria por mais de seis anos – não apenas constitui uma vitória política para o governo do presidente Uribe e para as Forças Armadas da Colômbia. Representa, talvez, o mais duro revés militar das Forças Armadas Revolucionárias da Colômbia (Farc).
Este revés se soma à perda de Manuel Marulanda Vélez, líder máximo do grupo durante toda a sua existência (1964), que morreu devido a infarto, em março. Houve também a perda de Raúl Reyes em uma operação militar no Equador, em março, e o assassinato de Ivan Rios, por sua guarda pessoal, em abril.
Houve também a morte de Martín Caballero, líder máximo das Farc nos departamentos da costa atlântica da Colômbia, assim como a morte de Gustavo Rueda Díaz, conhecido como “Negro Acácio”, coordenador das operações relacionadas com o narcotráfico, e a morte de Milton Sierra Gómez, conhecido como JJ, em Boaventura.
Estas perdas representam golpes muito fortes na estrutura militar das Farc. A ofensiva militar contra a guerrilha após a ruptura e o fracasso dos diálogos de paz iniciados pelo governo de Andrés Pastrana Arango (1998-2002) – o que propiciou o triunfo de Álvaro Uribe Vélez nas eleições de maio de 2002, precisamente quando Ingrid Betancourt foi seqüestrada – mostra um equívoco político no comando guerrilheiro.
Durante o governo de Pastrana, enquanto negociações ocorriam na zona desmilitarizada de Caguán, iniciou-se um processo de reestruturação das Forças Armadas com o apoio dos Estados Unidos. O golpe mais certeiro, não percebido pelo comando guerrilheiro, foi, provavelmente, a falta de decisão para negociar. Tal fato não só causou isolamento como conduziu a uma estrondosa derrota política.
Uribe recebeu um mandato para uma guerra sem quartel e, como resultado, causou a retirada da guerrilha em direção ao interior da selva, debilitando a ação militar das Farc.
A guerrilha enfrenta graves problemas de comunicação entre suas frentes e o comando nacional. Também enfrenta problemas logísticos, além deste último revés militar e da entrega de “Karina”, uma das guerrilheiras mais sanguinárias da história do grupo, mostrando que também enfrentam problemas de desmoralização de seus comandos médios e em suas bases. Centenas de deserções são resultado da situação que atravessam.
A libertação de Ingrid Betancourt, junto com outros 11 colombianos e três norte-americanos, é uma excelente notícia. O seqüestro é um delito abominável. Estas pessoas jamais deveriam ter sido seqüestradas e muito menos em nome de um suposto processo de luta revolucionária. O desprestígio e o ódio que muitos setores da população colombiana manifestam contra as Farc estão relacionados, para a maioria, com a prática do seqüestro e com o desprezo e a prepotência que a guerrilha sempre demonstrou pelos direitos da população civil.
As Farc deveriam libertar sem condições ou, pelo menos, sentar para negociar um acordo humanitário para que as pessoas seqüestradas possam recuperar a liberdade o mais rápido possível. Há cerca de 25 pessoas, entre civis e militares, em poder da organização, a espera de permuta por guerrilheiros presos nas penitenciárias e prisões. Porém, até agora, este intercâmbio humanitário tem sido impossível devido às posições intransigentes tanto do governo quanto das Farc.
Enquanto as guerrilhas pedem uma zona desmilitarizada para a negociação, o governo nega e, agora com o resgate dos 15 seqüestrados, goza de uma posição de força vantajosa e uma opinião pública amplamente favorável a sua posição intransigente.
As Farc deveriam acelerar a entrega dos seqüestrados e, para isso, como proposto por Ingrid Betancourt, poderiam contar com a mediação do presidente da Venezuela, Hugo Chávez, ou do presidente do Equador, Rafael Correa. Mas a aceleração deveria ser uma exigência de democratas não somente com relação àqueles que chamam de “permutáveis”, mas para os cerca de 700 seqüestrados que as Farc mantêm em cativeiro.
Perspectivas das Farc
Muitos analistas vêm prognosticando a derrota militar das Farc e o mesmo fazem o governo e os comandos militares. É verdade que sofreram duros golpes e enfrentam sérios problemas, mas estão longe da derrota militar.
Talvez o maior problema que enfrentam seja político. Suas ações fortaleceram um processo de “direitização” do país, a ponto da pergunta formulada por muitos ser sobre a possibilidade da derrota militar ter levado a um tipo de “ditadura civil”, ou seja, um regime que não respeita a divisão dos poderes, que acusa sem prova, no qual juízes das mais altas cortes são aliados das guerrilhas e dos narcotraficantes. Um governo que se beneficia dos paramilitares, que tem 58 de seus parlamentares investigados por ligações com estes grupos armados ilegais e se nega a apoiar uma reforma política para tirá-los do Congresso. Enfim, um governo que compra o voto definitivo para sua reeleição. Este governo, com todos os problemas de legalidade e de legitimidade, goza de uma popularidade superior a 80%, segundo as pesquisas.
É preciso dizer de maneira clara: as Farc se transformaram na tábua de salvação do governo quando ele mais precisava. O resgate dos 15 seqüestrados, incluindo a mais visível de todas, Ingrid Betancourt, ocorre no momento em que a Sala Penal da Corte Suprema de Justiça comprovou que Yidis Medina vendeu seu voto para que a reeleição fosse aprovada em 2004, no Congresso da República; quando essa mesma Corte examinou e legalizou documentos para que a Corte Constitucional decidisse sobre a legalidade do Ato Legislativo que permitiu a reeleição; no momento em que o Procurador Geral da Nação formulou denúncia contra um ex-ministro do Interior de Uribe, Sabas Pretelt de la Veja, e contra o ministro de Proteção Social, Diego Palácio Mejía, ao mesmo tempo em que formulou denúncias contra o secretário geral da Presidência da República.
Com esta libertação, colombianos pareceriam dispostos a perdoar todos os desmandos do governo de Uribe, que, em meio à euforia da libertação dos seqüestrados, manteve sua proposta de convocar um referendo para repetir as eleições de 2006 e arrefeceu, sem provas, as denúncias sobre as ligações entre os mais altos magistrados da Justiça e terroristas e narcotraficantes.
A disposição autoritária de Uribe pode nos conduzir a um tipo de ditadura civil. E o mais grave é que, com exceção do setor judicial que enfrentou com valor o desafio, o resto dos organismos estatais brilha por sua ausência e a maior parte da sociedade civil respalda politicamente o governo.
*Presidente do Instituto Viva a Cidadania (Corporación Viva la Ciudadanía)
http://www.viva.org.co/
Tradução: Margaret Chen - Ibase
11/7/2008
A libertação de 15 seqüestrados em poder das Farc – alguns por cerca de 10 anos e a maioria por mais de seis anos – não apenas constitui uma vitória política para o governo do presidente Uribe e para as Forças Armadas da Colômbia. Representa, talvez, o mais duro revés militar das Forças Armadas Revolucionárias da Colômbia (Farc).
Este revés se soma à perda de Manuel Marulanda Vélez, líder máximo do grupo durante toda a sua existência (1964), que morreu devido a infarto, em março. Houve também a perda de Raúl Reyes em uma operação militar no Equador, em março, e o assassinato de Ivan Rios, por sua guarda pessoal, em abril.
Houve também a morte de Martín Caballero, líder máximo das Farc nos departamentos da costa atlântica da Colômbia, assim como a morte de Gustavo Rueda Díaz, conhecido como “Negro Acácio”, coordenador das operações relacionadas com o narcotráfico, e a morte de Milton Sierra Gómez, conhecido como JJ, em Boaventura.
Estas perdas representam golpes muito fortes na estrutura militar das Farc. A ofensiva militar contra a guerrilha após a ruptura e o fracasso dos diálogos de paz iniciados pelo governo de Andrés Pastrana Arango (1998-2002) – o que propiciou o triunfo de Álvaro Uribe Vélez nas eleições de maio de 2002, precisamente quando Ingrid Betancourt foi seqüestrada – mostra um equívoco político no comando guerrilheiro.
Durante o governo de Pastrana, enquanto negociações ocorriam na zona desmilitarizada de Caguán, iniciou-se um processo de reestruturação das Forças Armadas com o apoio dos Estados Unidos. O golpe mais certeiro, não percebido pelo comando guerrilheiro, foi, provavelmente, a falta de decisão para negociar. Tal fato não só causou isolamento como conduziu a uma estrondosa derrota política.
Uribe recebeu um mandato para uma guerra sem quartel e, como resultado, causou a retirada da guerrilha em direção ao interior da selva, debilitando a ação militar das Farc.
A guerrilha enfrenta graves problemas de comunicação entre suas frentes e o comando nacional. Também enfrenta problemas logísticos, além deste último revés militar e da entrega de “Karina”, uma das guerrilheiras mais sanguinárias da história do grupo, mostrando que também enfrentam problemas de desmoralização de seus comandos médios e em suas bases. Centenas de deserções são resultado da situação que atravessam.
A libertação de Ingrid Betancourt, junto com outros 11 colombianos e três norte-americanos, é uma excelente notícia. O seqüestro é um delito abominável. Estas pessoas jamais deveriam ter sido seqüestradas e muito menos em nome de um suposto processo de luta revolucionária. O desprestígio e o ódio que muitos setores da população colombiana manifestam contra as Farc estão relacionados, para a maioria, com a prática do seqüestro e com o desprezo e a prepotência que a guerrilha sempre demonstrou pelos direitos da população civil.
As Farc deveriam libertar sem condições ou, pelo menos, sentar para negociar um acordo humanitário para que as pessoas seqüestradas possam recuperar a liberdade o mais rápido possível. Há cerca de 25 pessoas, entre civis e militares, em poder da organização, a espera de permuta por guerrilheiros presos nas penitenciárias e prisões. Porém, até agora, este intercâmbio humanitário tem sido impossível devido às posições intransigentes tanto do governo quanto das Farc.
Enquanto as guerrilhas pedem uma zona desmilitarizada para a negociação, o governo nega e, agora com o resgate dos 15 seqüestrados, goza de uma posição de força vantajosa e uma opinião pública amplamente favorável a sua posição intransigente.
As Farc deveriam acelerar a entrega dos seqüestrados e, para isso, como proposto por Ingrid Betancourt, poderiam contar com a mediação do presidente da Venezuela, Hugo Chávez, ou do presidente do Equador, Rafael Correa. Mas a aceleração deveria ser uma exigência de democratas não somente com relação àqueles que chamam de “permutáveis”, mas para os cerca de 700 seqüestrados que as Farc mantêm em cativeiro.
Perspectivas das Farc
Muitos analistas vêm prognosticando a derrota militar das Farc e o mesmo fazem o governo e os comandos militares. É verdade que sofreram duros golpes e enfrentam sérios problemas, mas estão longe da derrota militar.
Talvez o maior problema que enfrentam seja político. Suas ações fortaleceram um processo de “direitização” do país, a ponto da pergunta formulada por muitos ser sobre a possibilidade da derrota militar ter levado a um tipo de “ditadura civil”, ou seja, um regime que não respeita a divisão dos poderes, que acusa sem prova, no qual juízes das mais altas cortes são aliados das guerrilhas e dos narcotraficantes. Um governo que se beneficia dos paramilitares, que tem 58 de seus parlamentares investigados por ligações com estes grupos armados ilegais e se nega a apoiar uma reforma política para tirá-los do Congresso. Enfim, um governo que compra o voto definitivo para sua reeleição. Este governo, com todos os problemas de legalidade e de legitimidade, goza de uma popularidade superior a 80%, segundo as pesquisas.
É preciso dizer de maneira clara: as Farc se transformaram na tábua de salvação do governo quando ele mais precisava. O resgate dos 15 seqüestrados, incluindo a mais visível de todas, Ingrid Betancourt, ocorre no momento em que a Sala Penal da Corte Suprema de Justiça comprovou que Yidis Medina vendeu seu voto para que a reeleição fosse aprovada em 2004, no Congresso da República; quando essa mesma Corte examinou e legalizou documentos para que a Corte Constitucional decidisse sobre a legalidade do Ato Legislativo que permitiu a reeleição; no momento em que o Procurador Geral da Nação formulou denúncia contra um ex-ministro do Interior de Uribe, Sabas Pretelt de la Veja, e contra o ministro de Proteção Social, Diego Palácio Mejía, ao mesmo tempo em que formulou denúncias contra o secretário geral da Presidência da República.
Com esta libertação, colombianos pareceriam dispostos a perdoar todos os desmandos do governo de Uribe, que, em meio à euforia da libertação dos seqüestrados, manteve sua proposta de convocar um referendo para repetir as eleições de 2006 e arrefeceu, sem provas, as denúncias sobre as ligações entre os mais altos magistrados da Justiça e terroristas e narcotraficantes.
A disposição autoritária de Uribe pode nos conduzir a um tipo de ditadura civil. E o mais grave é que, com exceção do setor judicial que enfrentou com valor o desafio, o resto dos organismos estatais brilha por sua ausência e a maior parte da sociedade civil respalda politicamente o governo.
*Presidente do Instituto Viva a Cidadania (Corporación Viva la Ciudadanía)
http://www.viva.org.co/
URIBE MENTE - as FARCs entregavam os refens
La mia amica Dirlene, del FSMMG, mi ha mandato questo articolo:
Não houve resgate
4 de julho 2008
por Narciso Isa Conde
O regime de Uribe é perito em iniciativas espectaculares e shows mediáticos. E para isso conta com a ajuda nada desprezível dos poderosos meios de comunicação dos EUA e da oligarquia capitalista mundial. Dia 1º de Julho deste ano o jornal El País, da Espanha, informava que: "Bogotá autorizou a reunião dos negociadores europeus a fim de discutirem as condições para futuros encontros destinados a discutir o futuro dos sequestrado pelas FARC, segundo informaram os media colombianos. O antigo consul francês em Bogotá, Noél Sáez e o diplomata suíço Jean-Pierre Gontard partiram no princípio do passado fim de semana rumo a um ponto de encontro nas montanhas que o governo não informou e poderiam ter-se reunido já com membros do secretariado da guerrilha, o principal órgão directivo, e inclusive com o novo líder das FARC". Por sua vez, a Agencia Popular de Notícias, da Venezuela, a 2 de Julho esclareceu o seguinte: "Quanto as FARC, em coordenação com emissários dos governos da França e da Suíça, efectuavam a transferência dos 15 retidos em dois helicópteros, funcionários do Exército colombiano já haviam detectado e ocupado as aeronaves previsamente". "Ainda que o governo da Colômbia tenha anunciado a operação como um resgate militar por parte do Exército colombiano, segundo a televisão francesa, a libertação de Ingrid Betancourt, junto com 10 militares colombianos, um polícia e os três mercenários estado-unidenses, teria sido resultado do desvio do helicóptero onde as FARC transferiam os 15 retidos para um ponto onde, supostamente, seriam entregues a Alfonso Cano, o qual estava a negociar com uma delegação francesa e suíça a sua libertação". Esta claro: as FARC acederam em libertar esses retidos para serem entregues à referida delegação franco-suíça, que actuou em nome dos países europeus "Amigos da Colômbia", os quais antes já haviam intervido em favor da troca humanitária de prisioneiros. Recordamos que, pouco antes de ser bombardeado o acampamento do comandante Raúl Reyes, este tratava de buscar a maneira de libertar Ingrid Betancourt e, para esse fim, teve contactos directos com o governo do Equador e da França. Então Uribe e seus chefes militares, com a cumplicidade e a tecnologia do Pentágono e a ajuda de dois generais equatorianos vinculados à CIA, planearam e executaram a "operação cirúrgica" que exterminou o acampamento do comandante Reyes. Assim, violentando a soberania territorial do Equador e provocando um massacre – completado com o remate a tiros e paus dos sobreviventes – impediu-se então a libertação de Ingrid Betancourt. Já anteriormente, no início deste milénio, imediatamente depois da captura pelas FARC desta ex-candidata presidencial colombiana, o autor deste artigo participou em gestões para a sua liberdade e também então o senhor Álvaro Uribe interpôs uma operação militar para bloquear esse passo, quando estava a ponto de conretizar-se. Roubo da iniciativa às FARC Agora as circunstâncias são diferentes e Uribe e seu regime narco-para-terrorista decidiram actuar de outra maneira. Como não podiam recusar o pedido do diplomata francês Noel Sáez e do suíço Jean Pierre Gontard, aceitaram suas gestões e autorizaram seus esforços para entrar em contacto com o Secretariado das FARC e inclusive informaram, nacional e internacionalmente, a partir do palácio presidencial. As FARC aceitaram de boa vontade a proposta franco-suíça e dispuseram-se a trabalhar nessa direcção. Esses quinze reféns estavam distribuído em três pontos diferentes e distantes, e por essa razão resolveram juntá-los num ponto comum da selva colombiana. Montou-se previamente uma operação civil, em helicópteros civis, para efectuar as transferências e organizar a cerimónia de entregas dos prisioneiros, na qual aparentemente participaria a direcção das FARC e a delegação estrangeira. Tudo estava acordado e os helicópteros civis avançaram nas direcções previstas, só que nem as FARC nem os representantes da França e da Suíça contaram com a astúcia inescrupulosa de Uribe, apesar de ser bem conhecida e comprovada. Talvez tenham pensado – e mal – que Uribe não se atreveria a tanto. Mas nem Uribe, nem a CIA, nem o Pentágono, iam permitir que as FARC registassem esse tento; menos ainda se era relativamente fácil impedi-lo, voltando nesse ponto o jogo a seu favor. Bons trapaceiros, magníficos jogadores, peritos no roubo... arquitectaram "intervir" nos voos dos helicópteros civis, antes de chegarem ao ponto onde se encontravam os prisioneiros. Tomaram militarmente as duas aeronaves, disfarçaram de civis os militares e procederam para enganar os encarregados de reuni-los no seu plano humanitário. Jogada relativamente fácil, que evidentemente não necessitou de qualquer trabalho de infiltração prévia nos grupos de custódia, por mais que os uribistas insistam na tentativa de converter essa mentira em verdade, para apresentar as FARC em suposta e falsa debandada. Foi preciso simplesmente conhecer os helicópteros contratados em Bogotá pelos negociadores estrangeiros, precisar suas localizações e possíveis trajectórias através de um seguimento adequado. A finalidade não podia ser derrubá-los, nem tão pouco realizar outra acção de extermínio como aquela realizada contra Raúl Reyes na fronteira com o Equador. Depois de aceitar a gestão europeia e de propaganda, Uribe e seus colaboradores não podiam actuar dessa maneira criminosa sem pagar um enorme custo político. A meta fundamental era impedir que as FARC concretizassem o gesto que aprovara. Impedir a entrega formal dos retidos aos intermediários europeus e capturá-los de surpresa para roubarem o show. Esses tipos não são só ladrões de pesos, dólares e propriedades. Roubam também iniciativas e contam com um poderoso coro mediático que propaga a sua manobra como uma grande façanha. Não houve resgate militar de prisioneiros, porque os retidos estavam a ponto de serem entregues no decorrer de uma operação civil e ninguém das FARC tinha ordens para resistir e por em risco a vida dessa pessoas. Houve assalto militar de dois helicópteros pilotados por civis desarmados, para então atribuir-se a vitória pela libertação daqueles que de qualquer forma – e sem o risco do choque que implicava essa operação surpresa – iam ser libertados. Uribe e o alto comando militar colombiano interceptaram o processo e desviaram-no a seu favor. Tudo – repito – para roubar a iniciativa às FARC e "ganhar" o show. Nada a felicitar na conduta de Uribe Isso não merece felicitação alguma, nem a Uribe nem aos seus, a partir de uma posição francamente revolucionária ou simplesmente progressista e honesta. Tão pouco demonstra a caducidade da luta armada como proclamam outros que provavelmente a ela terão que recorrer se as coisas continuarem como vão, se a "mãe de todas a crises" desenvolver seu poder de arrastamento, se IV Frota da Armada dos EUA continuar no seu curso agitado, se a base de Manta for transferida para a Guajira colombiana (próximo à fronteira com a Venezuela), se a "guerra climática" do Pentágono continuar a ser executada, se o separatismo de fabrico imperialista persistir em fracturar a Bolívia (primeiro) e o Equador e a Venezuela (depois), e se nossos povos se virem obrigados a desembainhar a espada de Bolívar. Aqueles que elogiam Uribe e conciliam com ele, a partir de processos diferentes e contrapostos ao engendro que ele representa, aqueles que o consideram seu irmão e os que mantêm silêncio frente aos planos tenebrosos desse senhor e dos seus poderosos padrinhos do Norte (agora mais desordenado e mais brutal), na verdade afiam a faca para as suas gargantas: estão a dar oxigénio a uma espécie de sub-imperialismo perverso, instrumento dos falcões de Washington. Uribe é um criminoso, não porque há poucos dias e correctamente o tenha dito o comandante Daniel Ortega, e sim porque realmente mata a granel, dentro e fora das suas fronteiras. Conta com muitos sicários e com um tutor feroz e voraz com sede na Casa Branca. Não é casual o amor que lhe têm Bush e McCain. A quem não fica bem elogiá-lo é o comandante Chávez, menos ainda depois de o líder da revolução bolivariana lhe ter dito tantas verdades merecidas: mentiroso, genocida, peão do imperialismo... Por isso, quando leio estas desnecessárias felicitações e observo da sua parte um inesperado espírito de cooperação com Uribe, resultado no meu entender da razão de Estado, da diplomacia mal compreendida e de manobras tácticas inconsistentes, fico com o coração despedaçado. Não comandante, lhe queremos muitíssimo. Valorizamos consigo o processo anti-imperialista e pro-socialista que o senhor catalizou na Venezuela e na nossa América. Mas assim não. E na verdade não quero pensar que a Venezuela esteja a começar a fazer marcha atrás e sim que simplesmente incorreu num mau cálculo e num erro superável. Essa é a minha esperança actual.
***
Este artigo encontra-se em http://resistir.info/ --
Um outro mundo é possível. um outro Brasil é necessário!
O original encontra-se em Agencia Bolivariana de Prensahttp://www.abpnoticias.com/index.php?option=com_content&task=view&id=410&Itemid=92
No hubo tal rescate
por Narciso Isa Conde/CCB República Dominicana
ABP/04/07/2008
El régimen de Uribe es experto en las iniciativas espectaculares y los shows mediáticos. Y para eso cuenta con la nada despreciable ayuda de los poderosos medios de comunicación de EEUU y la oligarquía capitalista mundial. El 1ro de julio del año en curso el periódico El País de España daba cuenta de que:
· “Bogotá ha autorizado la reunión de dos negociadores europeos para discutir las condiciones para futuros encuentros para discutir el futuro de los secuestrados por las FARC, según han informado los medios colombianos. El antiguo cónsul francés en Bogotá, Noél Sáenz y el diplomático suizo Jean-Pierre Gontard partieron a comienzos del pasado fin de semana hacia un punto de encuentro en las montañas que el gobierno no ha facilitado y podrían haberse reunido ya con miembros del secretariado de la guerrilla, el principal órgano directivo, e incluso con el nuevo líder de las FARC”.
· La “Agencia Popular de Noticias” de Venezuela precisó a su vez el pasado 2 de julio lo siguiente:
· “Cuando las Farc, en coordinación con emisarios de los gobiernos de Francia y Suiza, desarrollaban el traslado de los 15 retenidos en dos helicópteros, funcionarios del Ejército colombiano ya habían detectado y ocupado las aeronaves previamente”
· “Aunque el gobierno de Colombia anunció la operación como un rescate militar por parte del Ejército colombiano, según la televisión francesa, la liberación de Ingrid Betancourt, junto con 10 militares colombianos, un policía y los tres mercenarios militares estadounidenses, habría sido producto del desvío del helicóptero donde las Farc trasladaban a los 15 retenidos a un punto donde, supuestamente, serían entregados a Alfonso Cano, quien estaba negociando con una delegación francesa y suiza su liberación.”
Esta claro: FARC convino en liberar a esos retenidos (as) para ser entregados a la referida delegación franco-suiza, que actuó a nombre de los países europeos “Amigos de Colombia”, los cuales ya antes habían intervenido a favor del canje humanitario de prisioneros.
Recordamos que poco antes de ser bombardeado el campamento del comandante Raúl Reyes, éste estuvo dedicado a buscar la manera de liberar a Ingrid Betancourt y con esos fines tuvo contactos directos con el gobierno del Ecuador y de Francia.
Entonces Uribe y sus jefes militares, con la complicidad y la tecnología del Pentágono y la ayuda de dos generales ecuatorianos vinculados a la CIA, planearon y ejecutaron la “operación quirúrgica” que exterminó el campamento del comandante Reyes.
Así, violentando la soberanía territorial del Ecuador y provocando un genocidio- completado con el remate a tiros y palos de los sobrevivientes- se impidió entonces la liberación de Ingrid Betancourt.
Ya antes, al inicio de este milenio, inmediatamente después de la captura por las FARC de esta ex-candidata presidencial colombiana, el autor de este artículo participó en gestiones por su libertad y también entonces el señor Álvaro Uribe interpuso una operación militar para bloquear ese paso, cuando estaba a punto de concretarse.
Robo de la iniciativa a las FARC
Ahora las circunstancias son distintas y Uribe y su régimen narco-para-terrorista decidieron actuar de otra manera.
Como no podían negarse al pedido del diplomático francés Noel Sáez y del suizo Jean Pierre Gontard, aceptaron sus gestiones y autorizaron sus esfuerzos para entrar en contacto con el Secretariado de las FARC e incluso lo informaron nacional e internacionalmente desde el palacio presidencial.
Las FARC aceptaron de buenas ganas la propuesta franco-suiza y se dispusieron a trabajar en esa dirección.
Esos quince rehenes estaban distribuidos en tres puntos diferentes y distantes, y por esa razón dispusieron juntarlos en un punto común de la selva colombiana.
Previamente se concertó un operativo civil, en helicópteros civiles, para hacer los traslados y proceder a organizar la ceremonia de entrega de los(as) prisioneros(as), en la cual al parecer participaría la dirección de las FARC y la delegación extranjera.
Todo estaba convenido y los helicópteros civiles avanzaron en las direcciones previstas, solo que ni las FARC ni los representantes de Francia y de Suiza contaron con la astucia inescrupulosa de Uribe; pese a ser bien conocida y requete-comprobada. Quizás pensaron –y pensaron mal- que Uribe no se atrevería a tanto.
Pero ni Uribe, ni la CIA, ni el Pentágono, iban a permitir que las FARC se anotaran ese tanto; menos aun si resultaba relativamente fácil impedirlo, volteando en ese punto la tortilla a su favor.
Buenos tramposos, magníficos truhanes, expertos estafadores… se las ingeniaron para “intervenir” los vuelos de los helicópteros civiles, antes de llegar al punto donde se encontraban los(as) prisioneros.
Tomaron militarmente las dos naves, disfrazaron de civiles a los militares y procedieron a engañar a los encargados de reunirlos en su plan humanitario.
Jugada relativamente fácil, que evidentemente no necesitó de ninguna labor de infiltración previa en los grupos de custodias farianos, por más que insistan los uribistas en tratar de convertir esa mentira en verdad, para presentar unas FARC en supuesta y falsa desbandada.
Necesitó simplemente conocer los helicópteros contratados en Bogotá por los negociadores extranjeros, precisar sus emplazamientos y posibles trayectorias a través de un seguimiento adecuado.
El propósito no podía ser tumbarlos, ni tampoco realizar otra acción de exterminio como aquella realizada contra Raúl Reyes en la frontera con el Ecuador.
Después de aceptar la gestión europea y de propagarla, Uribe y sus colaboradores no podían actuar de esa manera criminal –muy propia de su catadura- sin pagar un enorme costo político.
La meta fundamental era impedir que las FARC plasmara el gesto que aprobó. Impedir la entrega formal de los retenidos a los intermediarios europeos y capturarlos por sorpresa para robarse el show.
Estos tipos no solo son ladrones de pesos, dólares y propiedades.
Roban también iniciativa y cuentan con un poderoso coro mediático que propaga su maniobra como una gran hazaña.
No hubo rescate miliar de prisioneros, porque los(as) retenidos estaban a punto de ser entregados en el curso de un operativo civil y nadie de las FARC tenía órdenes de resistir y poner en riesgo la vida de esas personas.
Hubo asalto militar de dos helicópteros piloteados por civiles desarmados, para entonces atribuirse la victoria por al liberación de quienes de todas maneras –y sin el riesgo de choque que implicaba ese operativo sorpresa- iban a ser librados.
Uribe y el alto mando militar colombiano interceptaron el proceso y desviaron el curso a su favor. Todo –repito- para robarle la iniciativa a las FARC y alzarse con el show.
Nada que felicitar en la conducta de Uribe
Eso no merece felicitación alguna a Uribe y los suyos desde una postura francamente revolucionaria o sencillamente progresista y honesta.
Tampoco demuestra la caducidad de la lucha armada como proclaman otros(as) que probablemente tendrán que recurrir a ella si las cosas siguen como van, si la “madre de todas las crisis” despliega su poder de arrastre, si la IV Flota de la Armada USA sigue en su agitado curso, si la base de Manta es trasladada a la Guajira colombiana (próxima a la frontera con Venezuela), si la “guerra climática” del Pentágono sigue ejecutándose, si el separatismo de factura imperialista persiste en fracturar Bolivia (primero) y Ecuador y Venezuela (después), si los paramilitares colombianos continúan su labor desestabilizadora en Ecuador y Venezuela, y si nuestros pueblos se ven obligados a desenvainar la espada de Bolívar.
Quienes elogian a Uribe y concilian con él desde procesos diferentes y contrapuestos al engendro que él presenta, quienes lo consideran su hermano y los que guardan silencio frente a los planes tenebrosos de ese señor y de sus poderosos padrinos del Norte (ahora más revuelto y más brutal), en verdad-verdad afilan cuchillo para sus gargantas: le están dando oxígeno a una especie de sub-imperialismo perverso, instrumento de los halcones de Washington.
Uribe es un criminal y no porque justamente le dijera en estos días el comandante Daniel Ortega, sino porque realmente mata a granel, dentro y fuera de sus fronteras.
Cuenta con muchos sicarios y con un tutor feroz y voraz con sede en la Casa Blanca.
No es casualidad el amor que le profesan Bush y McCain.
Al que no le cuadra ni un pelito elogiarlo es al comandante Chávez, menos aun después que el líder de la revolución bolivariana le dijera hace poco tantas verdades merecidas: mentiroso, asesino, genocida, peón del imperialismo…
Por eso cuando leo estas innecesarias felicitaciones y observo de su parte un inesperado espíritu de cooperación con Uribe, producto a mi entender de la razón de Estado, de la diplomacia mal entendida y de maniobras tácticas inconsistentes, se me desgarra el corazón.
No comandante, lo queremos muchísimo. Valoramos como el que más el proceso antiimperialista y pro-socialista que usted ha catalizado en Venezuela y en nuestra América. Pero así no. Y en verdad no quiero pensar que en y desde Venezuela se esté comenzando a dar marcha atrás, sino que sencillamente se ha incurrido en un mal cálculo y en un error superable. Esa mi esperanza actual.
Iscriviti a:
Post (Atom)
